lunes, 6 de abril de 2009

Ronquidos de amoll

Una vez, juro que solamente fue una, me desperté a causa de mi propio ronquido. Estaba resfriada y ahora no lo estoy. Aquí les anuncio la crónica de los sucesos acontecidos anoche.

3.30 A.M. Una hora menos en Canarias

Amoll: Eyy que estás roncando
Yo: Yo no ronco
Amoll: Sí, que estás roncando
Yo: ¿Cómo voy a estar roncando si estoy despierta?
Amoll: Pero roncabas antes
Yo: ¿Me has despertado para decirme que ronco?
Amoll: Sí (Pensando: me va a dar con la zapatilla)
Yo: Yo no ronco, y además estaba despierta. Seguro que estabas roncando tú, te has despertado de tu propio ronquido, y ahora pretendes echarme la culpa a mí. Y encima me despiertas


Como dice amoll, las mujeres tenemos un don especial para darle la vuelta a la tortilla en un momento.

Se me ocurre que al final tendremos que utilizar soluciones drásticas.